miércoles, 17 de septiembre de 2014

BIENVENIDOS!

Cupcakes de chocolate negro con merengue francés y virutitas

Como muchos sabrán, soy cocinera. Más de corazón que de profesión. Y es que podría decirse que me crié entre fogones, literalmente. Mi tía tenía un negocio de comida a domicilio en su propia casa, donde la versión más inocente de vuestra querida narradora pasaba la mayor parte del tiempo, metiendo mano donde no debía, robando empanadas cuando nadie miraba.
Cada tarde, después de acabar el servicio, la tía me preguntaba qué íbamos a hacer para cenar y, una vez decido, nos poníamos en marcha. Tenía un banquito de madera, de un metro de alto, medio gastado, en forma de escalera; de hecho, era una pequeña escalerilla, pero que usábamos para sentarnos y, sobre todo, para que yo llegase al fregadero, o a la mesa. Entonces me ponía el delantal, que me quedaba como un vestido de novia, y me subía al banquito, firme, a pelar verduras o hacer milanesas. Recuerdo todas las sopas, ensaladas, guisos y pastas que preparábamos y, sobre todo, la veces que no cocinábamos porque preferíamos pedir un helado grande para las dos. De moca y crema del cielo, por favor! 
Sí, sin duda mi pasión por la cocina nació ahí, con la mejor maestra. Es algo que me ha acompañado toda mi vida, ese entusiasmo por cocer, crear, hornear, saborear, guisar, experimentar... la simple curiosidad, el placer de hacer algo que te gusta, a tu manera. 

Más adelante, estudiaría cocina y gastronomía, en las dos escuelas con más renombre de Barcelona, cosa que me sirvió para darme cuenta de que no era lo mío... por lo menos a nivel profesional. Mis profesores no me consideraron lo suficientemente buena, pero eso no me detuvo, nada lo ha hecho. Y lo cierto es que la mayoría de cosas que he aprendido, y que podrán ver en este blog, no me las ha enseñado la escuela, sino mi propia curiosidad e ingenio. Porque si algo te gusta de verdad, te dejas el alma en ello, y te importa una mierda que te digan que no vales, tú sigues adelante, hasta demostrar lo contrario.

Con pasión, como todo lo que hago, así nace La Cuisine en Rouge, la cocina roja, de la roja, de Rouge...  una colección de mis platos y postres favoritos, para compartir con ustedes. Un espacio donde encontrarán las recetas por las que tanto me habéis preguntado, mi manera de interpretarlas, de cambiarlas, de hacerlas mías. 
Y, por supuesto, desde aquí mi invitación a que las hagáis vuestras también, porque la cocina es un arte, y cada uno tiene su forma de entender, de disfrutarla.


Gracias por leerme. Besos,
Rouge.

1 comentario:

  1. Buen trabajo, toda una artista! Espero que sigas disfrutando de este hobby hasta la tumba!
    Soy nuevo en el vegan. Como haces para mantener los nutrientes necesarios que vienen de la carne?

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